28 de Abril – Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo

Un total de 735 personas murieron en accidentes laborales el año pasado, de los cuales 584 fallecimientos ocurrieron durante la jornada laboral y 151 en desplazamientos al lugar de trabajo o in itinere. El sector servicios registra una mayor siniestralidad con 262 decesos,seguida de la construcción con 164 muertes. En la industria, se registraron 110 fallecimientos, mientras que el sector agrario hubieron 48.
Cada cifra esconde un nombre, una historia, una familia rota. Las muertes en el trabajo no son hechos inevitables: en la mayoría de los casos responden a fallos en la prevención, a la falta de inversión en seguridad o a condiciones laborales precarias que no deberían tener cabida en una sociedad que se considera avanzada.
El sector del agua, esencial para la vida y el bienestar colectivo, no está exento de riesgos. Nuestras tareas conllevan peligros que deben ser gestionados con rigor, responsabilidad y compromiso real por parte de las administraciones y empresas.
En este 28 de abril, Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, desde la Coordinadora Sindical del Agua no solo recordamos a quienes ya no están, también alzamos la voz para exigir:
- El cumplimiento estricto de la normativa en prevención de riesgos laborales.
- Recursos suficientes para garantizar condiciones de trabajo seguras y dignas.
- Formación continua y adecuada para todas las personas trabajadoras.
- La investigación rigurosa de cada accidente y enfermedad profesional.
- La participación activa de la representación sindical en la prevención.
No podemos normalizar lo que es evitable. No podemos aceptar que la salud y la vida se subordinen a intereses económicos. Reivindicamos el derecho a volver a casa con vida y en condiciones dignas cada día.
En 2025 se registraron además 620.386 accidentes laborales con baja, mientras que sin baja se notificaron 542.661. Desde CSA insistimos también en la necesidad de incluir cuestiones como la salud mental o los riesgos derivados de la digitalización, el trabajo a distancia o el cambio climático.
Porque la seguridad y la salud en el trabajo no son un privilegio: son un derecho fundamental.
COORDINADORA SINDICAL DEL AGUA
